

Una hoja de ruta para transformar la Educación Técnico-Profesional: el desafío país que no puede esperar
Por: José Manuel Fernández Solar, Gerente General de Fundación Educacional Comeduc.
En plena época de cambios, Chile enfrenta un desafío impostergable del que todavía se habla poco: el fortalecimiento de su Educación Media Técnico-Profesional (EMTP). Y no se trata -solamente- de la conversación de modernizar liceos o actualizar currículos, sino de mirar la experiencia internacional que ha hecho de esta modalidad la base para enfrentar de manera transversal retos claves para el futuro de nuestras sociedades.
Países como Alemania, Australia o Canadá han logrado sortear exitosamente temas como la empleabilidad juvenil, competitividad salarial y desarrollo sostenible a través de un proyecto país que reconoce el valor de la Educación Técnico-Profesional como motor de movilidad social, desarrollo productivo y justicia educativa.
Es tiempo de que Chile cuente con una hoja de ruta para la EMTP. Y si bien es cierto que la matrícula ha caído en la última década (de 45% a 37%), es igualmente cierto que hoy en Chile uno de cada tres estudiantes de Educación Media estudia en la Educación Técnica-Profesional, donde también persisten brechas de aprendizaje, infraestructura, formación docente y continuidad de estudios. Chile no puede seguir improvisando el futuro de más de un tercio de sus estudiantes
El llamado es al Estado y a los candidatos presidenciales, para que lideren una política pública robusta y que habilite condiciones para la innovación local. Pero, ¿qué implica eso? Avanzar hacia una Ley de Educación TP, asegurar el trabajo mancomunado entre el sector público y privado, incentivar la profesionalización docente y fomentar la articulación con la Educación Superior. No es posible formar técnicos para el siglo XXI con tecnologías del siglo pasado y con currículos que no dialogan con la realidad del mercado laboral ni con la diversidad territorial del país.
Chile requiere técnicos con pensamiento crítico, habilidades digitales, conciencia ambiental y capacidades socioemocionales. Requiere estudiantes que puedan creer en su potencial y encuentren en la Educación TP un camino legítimo hacia su desarrollo integral. Y para lograr eso, necesitamos una hoja de ruta que permita reunir expectativas con objetivos y acciones.
En Comeduc somos testigos del impacto transformador que tiene una Educación Técnico-Profesional bien diseñada, lo vivimos cuando nos articulamos con empresas que demandan talento especializado, cuando nuestros estudiantes son premiados en concursos de innovación o al desarrollar programas de alternancia o formación dual.
Hoy más que nunca, cuando el país busca retomar la senda del crecimiento, urge dejar de pensar la Educación TP como una alternativa de segunda categoría. Los ejemplos internacionales nos confirman que no hay desarrollo posible sin una formación técnica robusta, y no hay formación técnica sólida sin una hoja de ruta compartida que contenga una apuesta política, técnica y ética por un país que cree en sus jóvenes y en su futuro.
¿Cuál es el proyecto país que tiene el Estado y los candidatos a la Presidencia para los más de 155 mil jóvenes, o el 37% del total de estudiantes de 3° y 4° Medios de todo el país? La respuesta lleva demasiado tiempo esperando. Es tiempo de mirar lo que nos dice la experiencia internacional. Es tiempo de políticas públicas para una Educación TP del siglo XXI.
Descarga aquí nuestra Hoja de Ruta (Propuestas para el fortalecimiento
de la Educación Media TP en Chile)
Fuente: Valor País, El Mercurio

