LAS EMOCIONES INFLUYEN EN EL APRENDIZAJE

Bruno della Chiesa, neurocientífico, lingüista y profesor de Harvard dice que el mito más peligroso de la neurociencia es el de que hay gente que es inteligente y otra que no.

En entrevista el profesor habla de la neurociencia aplicada a la educación.

Transcripción de la entrevista de Tamara Montero del medio electrónico La voz de Galicia de España. Fuente: lavozdegalicia.es


BRUNO DELLA CHIESA:«EL MITO MÁS PELIGROSO DE LA NEUROCIENCIA ES EL DE QUE HAY GENTE QUE ES INTELIGENTE Y OTRA QUE NO»

Mantiene que los sistemas educativos reproducen las mismas desigualdades que hay en la sociedad.

Las emociones influyen en el aprendizaje. Lo dice Bruno della Chiesa, neurocientífico, lingüista y profesor de Harvardque ayer habló de las posibilidades de la neurociencia aplicada a la educación en el colegio Peleteiro de Santiago.

-Si no se disfruta, no se aprende.

-Digamos que no se aprende de manera ideal. Esto no es algo nuevo, porque los buenos y buenas maestras lo saben desde hace siglos, pero lo que podemos documentar ahora es que si el cerebro tiene placer al aprender algo, facilita mucho el aprendizaje y el éxito. El placer es la emoción más amiga del aprendizaje, de la misma manera que el miedo es el peor enemigo.

-Pero en la escuela a veces hay más de miedo que de placer.

-Nuestros sistemas educativos aún funcionan de esa manera. Cuando se habla de aprender algo siempre se habla de la corteza cerebral y no se piensa mucho en las emociones, como si no tuviesen ningún papel en el proceso. Pero gracias a la neuroimagen ahora se puede ver que si el individuo experimenta miedo, el sistema límbico, la parte del cerebro que recibe estímulos y es la primera implicada en las emociones, se hace cargo y la corteza cerebral participa mucho menos.

-Toma el control.

-El sistema límbico también está involucrado en la memoria a corto plazo. Memoriza algo, y si en unos minutos le parece interesante lo pasa a la corteza, de tal modo que se convierte en memoria a largo plazo. Ahora, si tienes miedo, el sistema límbico se está encargando de algo tan importante como tu supervivencia. No es que no se pueda memorizar, se puede, pero poco y mal. Y la comunicación entre el sistema límbico y la corteza es muy débil. Cuando hay placer y motivación, esa comunicación es como una autopista, digamos el tráfico es mucho más fluido.

-¿Como se consigue en un aula aprender con placer?

-Depende mucho del contexto, pero hay algo que parece ser universal. El placer del descubrimiento, de entender, de aprender… lo conocemos todos desde la cuna. La motivación, que viene de una actitud muy natural, que es la curiosidad, hay que asegurarse de que no solamente sobrevive, sino que se desarrolla. Einstein decía que era un milagro que la curiosidad del ser humano sobreviva en la escuela. Es gracioso y muy triste a la vez.

-Y verdad.

-Absolutamente, y sabemos que pasa. Por eso tengo admiración por los maestros y maestras de infantil, porque su responsabilidad es enorme.

-¿Cuando un estudiante pierde la motivación, es para siempre?

-Nunca se pierde para siempre. Creo que no hay nada que se pierda en el cerebro. En el cerebro hay unas conexiones que se llaman conexiones silenciosas. Por ejemplo, una persona que aprendió japonés hace años, cree que ha olvidado todo, pero no es verdad. El problema es que no tiene acceso a ese conocimiento, pero si se va a Japón no va a necesitar mucho tiempo para que esas conexiones silenciosas sean de nuevo eficaces.

-Solo se cierra una puerta.

-Un poco así. La conectividad sináptica es el milagro de la plasticidad cerebral. Podemos aprender cualquier cosa a cualquier edad. No de la misma manera. No se aprende una lengua a los 70 años como a los 7, pero es posible por la plasticidad cerebral.

-Entonces, ¿por qué se dice que hay gente inteligente y otra no?

-Inteligente es una palabra problemática. No hay una definición neurocientífica de la inteligencia. Creo que es cuestión de motivación. Desafortunadamente no nacemos iguales en lo que a oportunidades y motivación se refiere, depende mucho de tu origen sociocultural y socioeconómico. Creo que es algo importante que se debe combatir.

-¿Pasa mucho?

-Yo creo que sí, no lo puedo demostrar pero todos o casi todos los genios que hemos reconocido como tales: Mozart, Da Vinci, Tolstói, Cervantes [ríe] El Greco… generalmente tenían la oportunidad desde el nacimiento de desarrollar su talento. Al menos de descubrirlo.

-También derriba mitos. Eso de que solo usamos el 10 % del cerebro.

-Ese es el más conocido y no se sabe muy bien de dónde sale, porque es muy antiguo. A veces se puede saber de dónde sale, como cuando viene de un descubrimiento que está cortado y sobresimplificado. Los medios en este caso tiene complicaciones, porque hay que explicar cosas muy complejas en muy poco tiempo. Cada vez que se repite se simplifica más. Al final la relación entre el descubrimiento científico y lo que se dice es nula.

-¿Cuál es el más peligroso?

-El de que hay gente que es inteligente y gente que no. A nivel científico es obviamente falso, me parece muy peligroso porque no solo se mantiene, crece por razones políticas. Hay un plan político para que se mantengan las desigualdades sociales. Los sistemas educativos son generados por la sociedad que les rodea y funcionan como un espejo. Si hay desigualdades en el sistema educativo es porque hay desigualdades en la sociedad y esta, de una manera u otra, quiere mantenerlas o al menos no ponerlas en cuestión.

-Tenemos el sistema educativo que nos merecemos

-Exactamente. Lo firmo de inmediato.

images